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jueves, 8 de julio de 2010

CANTO AL MAESTRO. POEMAS DE JIMMY CALLA COLANA (V)

CONDENADO A LUCHAR
Tú que persigues la aurora
tú que alzas el río
tú que eres el sol omnisciente
te digo que nuestro destino
es una cuesta empinada
cuyo camino son espinas de rosales
de una cordillera empedrada
cual montaña traicionera
siempre busca ser incansable.
Pero siempre silbidos de pájaros
y rojas flores te saludan
de esos gritos de espuma
que nacen en la penumbra
y la maligna niebla escondida.
Mas tu maestro
no temáis
nuestro noble destino se impondrá
porque si la cima es erguida
y es cimero el atajo
la conciencia, la lucha y el trabajo
hacen hermosa la subida
por el camino del cielo
hasta que el sol se canse.
MAESTRA PERUANA
Maestra peruana
que te talló el sol radiante,
que te pulió la pura agua manantial,
tu color piel canela broncínea,
es imperecedera
ante tanto exterminio social,
caminas altivamente
por plazas y calles,
cual puño en alto
desafías al opresor,
tu aroma de retama,
de cantuta y eucalipto verde
es el néctar de los niños de un mañana mejor.
En tu mirada tierna de ojitos de vicuña,
brilla la esperanza de un mundo mejor.
Maestra peruana,
tu conoces las lágrimas de los niños
huérfanos de pan ,
huérfanos de abrigo,
porque son la razón de tu ser.
Tus pies suaves
como flamencos de brisas marinas,
señalan el camino
que nuestro pueblo ha de seguir.
Maestra peruana
cuida siempre tus manos
llenas de gloria
que moldean la niñez,
la esperanza de un mañana mejor ,
tu fina voz que retumba la incomprensión
es la caricia de una sociedad mejor .
Y tus labios carmesí
son una rosa roja
que clama justicia libertad y dignidad.
Maestra peruana
eres una canción libertaria
que forja un futuro mejor.
Eres una antorcha incandescente
que ilumina el porvenir de mi patria
que ayer forjó un gran imperio
y que hoy de tus entrañas
brotará el hombre nuevo
para fundar un nuevo imperio
de justicia social.
ORGULLO DE MAESTRO
He cultivado maíz
Y nunca pude ser feliz
jamás pensé en grandezas
y menos en riquezas
en este mundo
de vivos y muertos
de ricos y pobres
de sapos y serpientes
de pulgas y dinosaurios
de lisonjas y calumnias
quisieron destruir mi alma
quisieron destruir mi mente
rompieron mis espaldas
trituraron mis pulmones
y con el corazón
sangrando entre mis manos
gritaré:
jamás pudieron derrumbarme.
CINCO TRAIDORES
“¡No es grato morir, señor, si en la vida nada se deja
y si en la muerte nada es posible,
sino sobre lo que pudo dejarse en la vida!”
(César Vallejo)
A diferencia de ustedes
yo se cuando he de morir
y tu que eres mi amigo déjame vivir.
Te he de dejar mi carta lacrada
Para que la abras
Y tu puedas decir
Aquí yacen los restos del loco
que ya no quiere vivir
Que no quiere ver CINCO vil traidores
en su último decir.
Que se respete la voluntad del loco muerto
que ya no quiere vivir:
“Son CINCO vil traidores que no deben compartir:
el velorio, el entierro y su último vivir”.
Pero este loco muerto y vivo
En su último epitafio dijo así:
Que se los lleva también a esos CINCO vil traidores
de su último vivir;
Lucifer se estará peleando
para con ellos compartir: el robo, las coima,
las comisiones, conciliaciones,
racionalizaciones y traiciones
de todo su vivir.
Es el magisterio quien aplaude
y grita a todo rabiar:
Abajo los traidores
que se queden con Lucifer
hasta el infinito vivir
Y el loco muerto pero vivo,
bajará del cielo nuevamente
para poder compartir.
POR PACHACUTEC Y MI PERÚ
Repartir quiero mis días
Con otros maestros del Perú
Y partir mis llantos y alegrías
Con todos aquellos que aman Mi Perú
Desplegar a todos mis brazos
Y consolar sus penas y pesares
entre sonrisas y cantares
dar mi vida por lo nuestro y Mi Perú
Y si algún día me rindiera
Dame valor por el Perú
Que aquí nadie se rinde
ni se vende
Por el magisterio de Mi Perú
El día que yo me muera gritaré:
Maestro yo no traigo nada
De cuanto tu afecto me diera
Todo lo dejé en la arenada
De Pachacútec y Mi Perú.
Compartir quiero mis días
Con otros maestros de Mi Perú
En Pachacútec en tiempo
de frío y hambriera
Donde se lucha
por lo nuevo de Mi Perú
Allí sembré mis ardores
Vuelve tus ojos allí
Que allí he dejado una flores
De consuelos y amores
Y ellos si te hablarán de mi
EMILIO MORILLO
Entre canicas y bolitas
nació esta poesía.
Entre la pelota
y las figuritas
Nació este niño
palomilla.
El trompo
y la huaraca
es un juego
muy sencillo.
Yo como maestro
Te escribo
esta dulce poesía
Dime maestro mío
dónde está
mi maestro
Emilio Morillo.
Ya que estoy llorando
en este ingrato mundillo
nada más te dejo mi querido
don Emilio Morillo.
En este perdido mundo
De diablos y felipillos
EPÍLOGO DE UN MAESTRO
Agarré mi pluma
como un verdadero gladiador.
Para que mi canto
fuera puro.
Para que mi poesía
siquiera sea libre.
Para que mi metáfora
sea un fragor en la aurora.
Para responder a los vilipendios
E infundios de los espantapájaros malos.
Hoy cuando he terminado
este canto
este poema
mi pluma está triste
mi pluma está acongojada
de tanto que he sufrido.
De tanto que he llorado.

miércoles, 7 de julio de 2010

CANTO AL MAESTRO. POEMAS DE JIMMY CALLA COLANA (IV)

MAESTRO CAMINANTE
Caminante, son tus huellas el camino, y nada más;
caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
Al andar se hace camino, y al volver la vista atrás,
se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar.
(Antonio Machado)
¿Porqué no quieren que camine?
Si sólo soy un maestro
que quiero llegar al sol
entre tantos muertos.
¿Porqué cortan mis venas?
Si sólo canto coplas de justicia social.
¿Porqué tanto miedo?
Si sólo soy un maestro.
Dejadme partir que encenderé
cientos de fogatas de amor y esperanza
que es la razón de mi existir
además nunca me fui de tu lado
siempre estuve a tu costado.
MAESTRO COMPAÑERO
En las altas cordilleras
blancas de niebla y de frío,
así es el ande milenario
así es el Ande Frío.
Allí el metal del cerro
Plagado de todo forastero
Siempre sueña
como buen timadero pagarnos
con nuestro propio dinero
Donde existen
espléndidos dolores
y toda clase de enfermedades.
Donde todo
es un camino al gólgota
de la vida agobiada y lastimera
donde el témpano
entra al hueso frío
para convertirse en fuego
y ardor
para un nuevo fragor
del bramido del hombre andino
donde la voz del maestro
es singular y
siempre es escuchada
Allí el maestro
que es tu compañero
comparte ese dolor lastimero
Allí buscan un pan
arañando el fin de la tierra aquellos mineros,
aldeanos, labriegos y alpaqueros
que viven días lastimeros.
Maestro andino
maestro de la selva
maestro minero
maestro alpaquero
maestro paria
pronto vendrá la manumisión del grito
andino que quiere justicia y libertad.
NUESTRO CANTO
Soy un cantor
que canta coplas del alma
que estallan en mi corazón.
Soy un cantor
que quiere callar el silencio.
Soy una cantor
de sueños postergados.
Soy un cantor
que no se queda callado.
soy un cantor
que no se queda a un lado. Porque pronto ha de llegar
el fragor de un nuevo tiempo.
Y cuando lleguen
esos días
seré un cantor de un solo canto
que cree en la locura
y en la esperanza
porque nuestro será
el sol,
el agua,
el cielo,
el mar,
la tierra,
los pájaros
y nuestro canto.
MAESTRO POETA Y LUCHADOR SOCIAL
Es bueno el silencio y el dolor
para escuchar el grito del alma
para arrancar lágrimas y verlas rodar por las mejillas...
(Juan Alberto Castro)
Había una vez
un gran maestro, poeta y luchador social.
Todos decían que era de una clase rara
hasta decían que su especie
estaba en extinción.
Con sus manos limpias
moldeaba la arcilla de barro
por un futuro mejor.
Su canto
era su única carta de presentación.
Un amanecer de frío otoñal ,
sus colegas,
sus alumnos y padres de familia,
discípulos todos de él
lo recepcionaron y lo ovacionaron
por sus sabias enseñanzas.
fue tan aplaudido
que él se sintió inmensamente feliz
pero nunca perdió su humildad.
Otro día en una velada resplandeciente
el maestro, poeta y luchador social
con el poemario en mano alta
comenzó a declamar
sus versos de fuego lumbre.
Todos atónitos escuchaban
con ojos casi brillosos
como nueva aureola
de un nuevo amanecer.
La manera
como el auditorium pletórico
escuchaba era inarrable.
Había un silencio infinito
sólo se escuchaba la voz potente
del maestro, poeta y luchador social
verso tras verso
estrofa tras estrofa
prosa tras prosa
rima tras rima.
Sus palabras parecían tener aroma
de rosas, geranios, claveles
todos bermejos encendidos de rubí.
sus poemas eran largos,
directos y muy sencillos.
El poeta gustó
el auditorium atiborrado
también lo aceptó.
Cuando estaba en la mitad
de lo mejor de su oratoria
y cuando el auditorium se encontraba
en lo más alto de su limbo gozoso,
el poeta calló,
sus ojos se oscurecían y se humedecían.
Se le nublaban por la metáfora suplicia y desgarradora
pero también inmensamente esperanzadora.
El maestro, poeta y luchador social
respiró hondo y volvió en sí,
sin dejarse vencer por el martirio,
siguió declamando con la fuerza
de un implacable gladiador.
Los ojos del auditorium brillaban
como un inmenso rocío
que llegaba al corazón.
Era el mejor momento de la poesía.
Cuando el maestro, poeta y luchador social
como puma en alto
apoyado en el oratorio
inclinando su cabeza
para rematar su última metáfora.
Se escuchó del fondo,
una soterrada y aguardientosca voz
de esos que nunca faltan
que amparada por la oscuridad,
provocadoramente gritó:
¡¿Por que tú poesía es triste?!
¡Eres un resentido social!
¡Eres un renegado!
El maestro poeta y luchador social,
calló.
El auditorium también se sorprendió
y cuando todo parecía acabar...
con esas fuerzas
que solamente tienen aquellos
que tienen una inagotable reserva moral.
sucedió lo inesperado.
El maestro, poeta y luchador social
como si nada hubiese ocurrido
no hizo caso tamaña provocación
levantó su cabeza siguió y avanzó.
El auditorium impresionado y atiborrado
siguió escuchando la hermosa poesía
del maestro, poeta y luchador social.
Que se entregaba
con toda su fuerza y energía
en lo mejor de su oratoria
hasta nuevamente gozar
de la palabra,
convertida en rayo.
Pero
El maestro, poeta y luchador social
con su voz entrecortada
por el mustio sable de la injusticia
que atragantaba al declamador.
Paró, momentáneamente,
no podía más...
todos miraron al poeta
vestido de luces y de hialino transparente
cuando iba a callar...
sacó fuerzas...
iba a parar...
pero siguió
El auditorium no podía
ni siquiera imaginárselo;
algo tenía que suceder
todo el auditorium boquiabierto contemplaba,
escuchaban su voz esperanzadora
y él los miraba a todos muy tiernamente.
y desafiando dijo:
- ¡Si, mi poesía es triste!.
¡y qué!
porque la realidad,
-ahora- es triste
y el artista popular tiene que reflejar,
no solamente eso, sino el nuevo amanecer
de un pueblo
que inexorablemente se levantará
para desafiar a los monstruos
de la clase dominante.
La respiración del público se paralizó
ninguna estrofa fue olvidada,
toda la prosa fue terminada y al terminar su última parte
lo hizo tan bien
que el auditorium rompió el silencio
para desembocar en la placidez
e ímpetu del poema largo, sensible y social,
que todos escucharon hasta llegar al delirio.
El maestro, poeta y luchador social
alcanzó la gloria, arañó el cielo
su nombre corre por todo el arenal
cuya compañía es la luna, el viento,
la neblina, la estera y los niños
para jugar dulcemente con el tiempo,
el rocío y el sol.
El maestro, poeta y luchador social
Es el nuevo símbolo del hombre nuevo y
de un mañana mejor.

domingo, 4 de julio de 2010

CANTO AL MAESTRO. POEMAS DE JIMMY CALLA COLANA (II)

Compréndanlo todos de una vez: mientras más duros y terribles sean los escritos de un autor contra su país, más intensa y voraz es la pasión que arde en el corazón de aquél por su patria... La violencia, en el dominio soberbiamente original de la literatura, es una prueba de amor. (Mario Vargas Llosa)
ORACIÓN DE UN MAESTRO
A ti maestra incomprendida y educadora sujeta a las fatigas, desalientos, sin sabores que
entrañas esa misión sublime, pero a la vez ingrata. Quiero dirigirme con estas líneas, porque
como compañero tuyo de trabajo, se muy bien lo que es sentirse a veces agobiado por el peso del
abuso, de la injusticia, la incomprensión aunque cumplimos con agrado y con amor, no deja en
muchas ocasiones de costarnos mucho.
Aquí te leo una oración que te servirá de alivio en aquellas horas y días inaguantables, porque
quiero compartir ese consuelo y optimismo que caracteriza a la mujer maestra voy a leerte uno
de los que más conviene a quienes somos maestros y nos sentimos abrumados por el sufrimiento
el desaliento o la incomprensión de una clase dominante putrefacta que ya no tiene solución.
“Oh maestro, es la hora de mi oración. Y voy a hacerla esta noche aquí en mi cuarto oscuro, a la
luz de la lámpara de mi velario roto; después de corregir la última prueba de mis alumnos; el
último de esta noche ...porque mañana volveré a comenzar con los cuadernos.
Oh maestro, desde aquí estoy viendo con mi imaginación y el recuerdo de mi salón, su piso de
tierra, su techo de plástico y esas 35 boquitas hambrientas, alocadas a las que tengo que enseñar. Desde aquí veo a Juancito... mi martirio dentro del aula, seguramente se comió su propio lápiz y
no tiene sus útiles escolares completos.
Y a Antonella, que es un huracán y me pone los nervios en punta cuando se mueve de un lado a
otro y alborotar toda la mañana; son los mismos padres que quieren que la suspenda, pero yo me
opongo.
Y a Pedrito... que parece estar distante, él está en un mundo lejano y que no comprende más que
con mucha dificultad y mucho retraso
–cuando llega a comprender algo-.
Y a Jorgito, que se queda dormido a mitad de clase, él no toma desayuno, muchas veces su papá,
no tiene trabajo y su mamá murió con tuberculosis. Pero para la pelota si es un buen jugador.
Hasta los niñitos más avanzaditos me cansan esta noche que estoy orando. Los siento a todos allí
corriendo, inquietos, molestos, exigentes, ni siquiera me dejan descansar.
Oh maestro, no tengo nada que ofrecerte, mi corazón sufre cada día más y más, mi voz está
afónica. Tengo dos electrocardiogramas, el médico me dice que tengo que dejar mi vida agitada,
pero eso es imposible, estoy condenado a luchar.
Oh maestro, es tan grande este desaliento que quiero caer aquí, pero no, no maestro. Mañana
será otro día y es necesario estar listo y decir en esa aula de esteras, sin gritar: “niñitos un poco
de silencio, por favor vamos a comenzar la clase...”
Como toda mañana, desde hace veinticuatro años.
Quiero laborar por ellos los niñitos de escuelas de esteras, sin esperar ninguna recompensa,
además quiero darlo todo sin condiciones sin esperar nada.
Pero, Oh maestro, esta noche, esta noche
no voy a pensar más, porque quiero descansar, quiero dormir, quiero reposar por ellos,
para estar mañana como nuevo, en un nuevo día con:
fe , entusiasmo, y con alegría”
AMOR DE MAESTRO
¡Que extraña fuerza sientes al hablar con los muertos cuando ya no te bastan los vivos que quedaron ¡ (Yorgos Seferis)
Escucháis hermanos esta dulce historia
que no es alegre pero tampoco es triste.
Un día un maestro perdió a su amada
que también era colega
desde ese día él no sólo sufría
sino que pasaba todos los días
por el cementerio
mirando la que fue su dulce
y entrañable compañera.
Él mucho sufría a la muerte maldecía
que le quitó a parte de su vida.
El pueblo entre dientes rugía:
-Es un loco, bohemio y perdido que quiere revivir a una muerta
que ya está perdida.-
Pasó el tiempo hasta que un 6 de julio
era una maña fría, se vistió de luces y de gala
trepó la vieja reja del cementerio
entró fugazmente llegó a la tumba de su amada
hechó en mil pedazos el ataúd frío
hasta sacar a su amada en sus brazos
hecho un esqueleto frío
como la nieve deslumbrante, que la envolvía,
pero era blanca y era fría para correr como un loco
llevando en sus brazos a su muerta querida.
Hasta llegar a lo que fue su dulce morada
la echó en su lecho
fragante de rosas y flores de azahar.
Brindó su día hasta cubrirla de besos
por toda la osamenta fría
le regaló un ramo de flores por su día.
La llevó al fondo de su cuarto oscuro
le contó de su vida sin ella
que todavía ella
domina sus sueños y ensueños.
Hubo penas, sonrisas y alegrías.
Embriagado por el vino
abrazó a la bella dormida
le miró a sus ojos huecos y oscuros
a sus cejas finas y enarcadas
se dio cuenta que tenía una fría mirada
¡lloró como un niño!
¡y lloró como un niño!
hasta quedarse para siempre abrazado y dormido.
MAESTRO PURO
Al maestro Sigfredo Chiroque Chunga,
entrañable y dilecto amigo
Eres
Inagotable
e inacabable,
como agua manantial
del límpido puquial
que emana una fuente
de la alta hornacina caliente
de la gran cordillera omnipotente.
Inextinguible
e inapagable
como el fuego sagrado
del olimpo y los dioses
que los apus
cuidan amorosamente
para que nadie te haga daño. Eres inagotable
que duerme
su sueño apacible
y placentero
en el lecho
de su ceniza.
Pero pronto
se levantará
con su pueblo para exigir cuentas
y anunciar la nueva alborada de los excluidos.
Pero pronto ha de llegar ese día.
Y todos dirán:
así es el alma
así es nuestra fibra
así es el espíritu
de nuestro magisterio
si
así es el espíritu
de nuestra causa
liberadora.
Porque esa es
nuestra quintaesencia
del vivir.

sábado, 3 de julio de 2010

CANTO AL MAESTRO. POEMAS DE JIMMY CALLA COLANA (I)

Canto al Maestro, Poemas escritos por el profesor Jimmy calla colana http://www.youtube.com/watch? v=_UO9nVM4Q_ A Y VISITAhttp://magisteriodigno.blogspot.com
No hay documento más fehaciente ni dato más auténtico de nuestra sensibilidad, como nuestra propia técnica. (César Vallejo) Desde mi adolescencia la lucha política influyó sensiblemente mi obra, tanto en lo que se refiere a la forma como al contenido... Y de eso se trata: de llegar a todos tocando los grandes temas, los profundos sentimientos humanos... Me esfuerzo por utilizar menos imágenes y comparaciones, evitar lo que podríamos llamar “la decoración”, expresarme en forma directa y de tal modo que en el poema todo sea imprescindible, a tal punto que, quitándole una palabra, todo se desplome. En fin, de construir de tal manera que se llegue a lo que es verdaderamente esencial. (Nazim Hikmet) Abre un caminito para ir al cielo allá va el niñito Que ha perdido el miedo (Horacio Zevallos Gámez) “El más alto cargo que un ciudadano puede desempeñar en una democracia es el de maestro de escuela. Cuando la sociedad actual se sacuda del egoísmo y de los prejuicios que anquilosan sus vitales funciones; y cuando el maestro, de su parte, deje la rutina y se transforme en un líder social, entonces el magisterio habrá sobrepasado en importancia a cualquiera otra actividad humana” (José Antonio Encinas) Hay la alegría de ser sano y de ser justo. Pero hay sobre todo la inmensa alegría de servir...” (Gabriela Mistral)
DEDICATORIA
Al magisterio de mi patria
a los de esta tierra dolorosa,
pero bella nación nuestra,
a los maestros del Callao,
a los maestros de mi tierra,
que me vio nacer,
a Moquegua,
a la mujer maestra
a los más incomprendidos
por esta putrefacta clase dominante,
a los atalayas del saber,
a los gladiadores
y victoriosos de mil batallas,
al acero indoblegable,
hecho hueso y carne: al maestro.
Quiero a ellos alcanzar
estos mis versos como trigo colectivo,
como el sol vistiendo
a todos de alegría.
Quiero compensar su incomprensión
y el vacío de sus vientres,
con la luz el calor y el fuego de mi canto
Jimmy Calla Colana
MAESTRO
CANTA Kachuca y los Mojarras
Letra: Jimmy Calla Colana
Soy un maestro
que enseña justicia
sabiduría y libertad.
Así reclamo mi dignidad
A los cuatro vientos
sin miedo de hablar
Desde la cumbre hasta la ciudad
Soy maestro forjado
En el yunque
A golpes de libros de acero.
Incandescencia
Del saber primero
Del saber primero
Para bien enseñar. Soy maestro
De los nuevos hombres
De ricos y pobres de toda edad. Aunque merecido lo tengo
El respeto ganado me da mi lugar.
Miedo no tengo a nada
Porque todo he pasado
Prisión por defender a mi pueblo ...
Me han dado.
Una eterna huelga de hambre
Por un sueldo malvado
Son mi verso
y mi canto de fuego de faro Maestro coraje
Maestro no es cualquiera
Es amor a primera
por la humanidad Maestro
Paciencia
Por sembrar
nuevos bosques
Con mentes frondosas
De niños a hombres
que siempre alcen vuelo
sembrados de amor
De amor
de maestro
como el que me enseñó
a mi.
Gracias maestro.

lunes, 8 de marzo de 2010

CANTO AL MAESTRO - JIMMY CALLA COLANA

CANTO AL MAESTRO Jimmy Calla Colana Poema musicalizado por Kachuca y Los Mojarras
Soy un maestro que enseña justicia sabiduría y libertad. Así reclamo mi dignidad, a los cuatro vientos, sin miedo de hablar. Desde la cumbre hasta la ciudad soy maestro forjado en el yunque a golpes de libros de acero. Incandescencia del saber primero para bien enseñar. Soy maestro de los nuevos hombres de pobres y ricos de toda edad. Porque merecido lo tengo el respeto me da mi lugar. Miedo no tengo a nada, porque por todo he pasado y hasta prisión por defender a mi pueblo me han dado. Una eterna huelga de hambre por un sueldo malvado, son mis versos y mi canto de fuego de faro. Maestro: Coraje Maestro no es cualquiera. Maestro es amor a primera vista por la humanidad Maestro: Paciencia y lucha por sembrar nuevos bosques con mentes frondosas de niños y hombres que siempre alcen vuelo hacia la justicia y la libertad. Paciencia y lucha por llenarlos de amor de maestro, como el que me enseñó a mí. ¡Gracias maestro ¡